Invocando
un sentimiento
patrio la delegación de Comandos F-4 en
el norte de la Florida se posesiono oficialmente
en la
sede de la Casa Cuba
de Tampa desde donde apoyará la lucha contra el régimen de Fidel
Castro.
El presidente de
esta
organización, Rodolfo Frometa, dijo que esa lucha ya esta fuerte
fuera y dentro de la isla y advirtió que se esta trabajando con
ahínco con los comandos militares que
serán los encargados de sellar la
futura
democracia en Cuba.
Frometa,
en un
elocuente discurso, describió todo lo que ha sido su lucha personal a través
de muchos anos y delineo,
paso por paso, lo que serán las acciones
a seguir del futuro gobierno provisional que se instalará en la
isla tras la caída
de Fidel.
"Esos como estos hombres que
están aquí, al igual que yo, están dispuestos a entregar su
vida, si es preciso,
para lograr la libertad en Cuba",
dijo Frometa,
refiriéndose al puñado de exiliados que viven en Tampa y que ofrecieron
sumarse a la causa
de forma inmediata.
Un
estruendo de aplausos se escucho cuando Frometa mostró fotografías en
las
que los disidentes en la isla, a diario,
viven saboteando las campañas del
gobierno
revolucionario y colocando calcomanías de los
Comandos F-4 en casas de funcionarios del régimen.
"Esto es una
muestra de que nuestra batalla esta en pie de lucha y ahora mismo nos
preparamos para enfrentar al gobierno de Castro que ha sido aislado por el
mundo en la pasada cumbre de Monterrey, en
México",
expreso el dirigente cubano.
Con orgullo
Frometa dejo escuchar grabaciones de la mesa redonda en Cuba, donde los
funcionarios de Castro, han comenzando a ver a
la organización Comandos F-4 como una
seria y peligrosa amenaza para el
comunismo.
"Lo que comenzó
como un grito de pequeños grupos de exiliados, poco a poco, se ha ido
creciendo como una turba que ahora quiere ver derrocado
a Castro",
insistió Frometa, tras presentar
a los nuevos comandos de lucha en
Tampa.
"Estos hombres, la mayoría expresos
políticos, nos ayudaran al sueño de ver derrocado pronto a Castro",
reitero
Rodolfo, luego de destacar las dotes humanas de los exiliados entre
los que se encontraban hombres y
mujeres.