Cómo si se
tratara de una
misma
causa, los grupos políticos
venezolanos, han desplegado desde hace más de dos
años un
activismo para combatir el gobierno de Hugo Chávez
desde Miami
con un aliado particularmente
apasionado: los
grupos del
exilio cubano.
"Ha
habido una gran empatia
porque los cubanos en el exilió
sienten que el proceso
que se
está viviendo en Venezuela
es muy similar al proceso
que vivió
Cuba cuando Castró
llegó al
poder", dijo Raúl Leoni, dirigente de
la Coordinadora
Democrática
de Miami y vástago
de uno de los primeros
presidentes de la democracia
venezolana.
Desde
la Junta Patriótica
Cubana
hasta la Unidad
Cubana,
pasando por Vigilia
Mambisa,
Comando F-4
y las
más
importantes emisoras de
radio y
televisión de la ciudad,
los
activistas del exilio han
puesto a
disposición de los anti-chavistas
recursos, experiencia,
estrategias, apoyos logísticos
y contactos en todo Estados
Unidos,
para impulsar el activismo
opositor al gobernante
venezolano.
"Fuimos
los primeros en abrirnos a la necesidad de
nuestros hermanos venezolanos
de combatir a Chávez,
cuando vimos que iba a intentar
hacer lo mismo que Fidel
Castro en
Cuba", dijo Antonio
Esquivel,
vicepresidente de la
Junta
Patriótica Cubana, organización
que a mediados de
1999
declaró a Hugo Chávez "enemigo de la causa cubana"
por su
amistad con Castro.
La
lucha de los venezolanos
en Miami es
la misma de los
cubanos en
el exilio, porque si
Chávez se
afinca más en Venezuela,
Castro se afinca más en
Cuba",
afirmó Esquivel, que vivió más de tres décadas en
Venezuela,, y ahora reside en
Miami como
activista simultáneo
de grupos cubanos y venezolanos.
Los
venezolanos y los cubanos
han realizado durante casi tres años una gran cantidad de
actividades en conjunto, para
reforzar la
protesta internacional
contra de lo que califica de “pesadilla”chapista.
Con
frecuencia se organizan
reuniones
en locales de los grupos
cubanos, se intercambian permisos de protestas, y es normal ver a
venezolanos y cubanos protestando juntos en el consulado de Venezuela en la
Ave. Brickell, o antes el busto de Simón Bolívar en Bay-Side.
La ayuda del exilio se ha traducido también en
apoyo logístico y de cabildeo ante organismos como OEA y la ONU, donde
organizaciones venezolanas han denunciado al gobierno de Chavez.
La
colaboración ha llegado al campo militar, luego que la
Junta
Patriótica Venezolana,
bajo el
liderazgo del capitán
Luis García
Morales [uno de los primeros oficiales activos
en
rebelarse contra Chávez] firmara
un acuerdo
de cooperación
con el grupo anticastrista
Comandos
F-4.
El
objetivo: compartir información
de contrainteligencia y
jornadas de
entrenamiento
militar
para estar preparados
ante el
peor de los escenarios,
el de una
posible guerra civil
en
Venezuela.
En
la actualidad, los entrenamientos
se realizan con
armas semiautomáticas como
fusiles de asalto AK-47 y R-15;
pistolas de 9mm y revólveres
de calibres 30 y 32, en actividades
a campo traviesa en
HomeStead. "Estamos dispuestos
a prestar toda la ayuda que sea necesaria para enfrentar la
tiranía de Chávez", dijo
Rodolfo Frómeta, comandante
del grupo radical.